Paco Díaz: «Creo que la ciudad es el mejor invento de la humanidad»

María von Touceda Por María von Touceda
14 Min lectura
El artista nos habla de su carrera y de la construcción de sus imaginarios

El paisaje ha sido un tema que ha ocupado las mentes de los artistas en muchas épocas, desde el «hortus conclusus» renacentista hasta nuestros días. Sin embargo, las ciudades han ido creciendo y algunos paisajes urbanos se han hecho fuertes hasta desbancar a la naturaleza y ponerse en el punto de mira de muchos pintores, como es el caso de Paco Díaz Salas (Madrid, 1965).

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense, este artista de asfalto ha expuesto en multitud de ocasiones de manera individual y colectiva y también ha participado en ferias como ArcoMadrid y Flecha, entre muchas otras.

Ha sido galardonado en varios certámenes, el último ha sido en 2020 cuando se ha hecho con el Primer premio XVI Certamen Nacional de Pintura Contemporánea Casimiro Baragaña y en 2019 fue finalista del 34 Premio de Pintura BMW.

Sus obras forman parte de colecciones tan importantes como la del Colegio de España de París, Fundación Goya de Fuendetodos, Colección Banco de Sabadell y Ayuntamiento de Madrid.

Su trabajo destaca por su virtuosismo a la hora de reproducir arquitecturas, un lenguaje propio lleno de simbolismos y un amplio conocimiento de la perspectiva. Sus paisajes urbanos aúnan la delicadeza del buen hacer y la fuerza de su discurso.

Podría decirse de Díaz bebe de las fuentes clásicas hasta alcanzar la contemporaneidad en su máxima expresión. Un recorrido lógico para alcanzar su innegable éxito como artista.

 

 

 

Paco Díaz, Migraciones. Madrid (Cibeles), 2019. Cortesía del artista

 

 

 

P. La arquitectura y los paisajes urbanos tienen mucha importancia en tu pintura. ¿Cuál es la razón de que dirijas tu mirada hacía ellos?

R. Creo que la ciudad es el mejor invento de la humanidad, puedes mirar al pasado y especular sobre el futuro. Me gusta la idea de ir construyendo un mundo en el que puedes encontrar distintos ámbitos.

 

 

 

Paco Díaz, Benidorm, 2020. Cortesía del artista

 

 

 

P. ¿Qué te ha motivado para crear tu serie Migraciones?

R. Paradojas que generan respuestas sorprendentes, jugar con la idea del hogar, de la casa como un mundo a medida. Elaborar contrastes entre la consciencia y el sueño, entre lo táctil y lo volátil, entre los historicismos del XIX y las arquitecturas de vanguardia, entre lo grave y lo pueril, entre lo definido y lo abstracto. Tener una casa es un sueño que a veces se convierte en una pesadilla. El tema de los cementerios exuda romanticismo.

 

 

 

Paco Díaz, Migraciones. Roma (Foro 3), 2020. Cortesía del artista

 

 

 

P. ¿Por qué has elegido los camposantos para varios de tus trabajos?

R. Me apasionan los cementerios históricos, su arquitectura, se pueden leer como una maqueta, una ciudad invisible que tiene muchas de las características descritas por Italo Calvino en su libro. Es un lugar que parece estar congelado en el tiempo. Se mantienen los mausoleos y las tumbas de estilo neogótico, neoclásico, bizantino, neobarroco, modernista… que a su vez son un resumen de la historia. Y, sin embargo, el tiempo los va transformando lentamente. La lluvia, el viento, la vegetación, los carcome, oxida, resquebraja y eso es una de las cosas que más me atrae de los cementerios, ver cómo trabaja el tiempo. Además, son lugares cargados de connotaciones, de referencias culturales, tienen unos habitantes en los que puedes proyectar lo que quieras, no van a protestar.

 

 

 

Paco Díaz, Welcome, 2016. Cortesía del artista

 

 

 

P. ¿Qué significan los monstruos que habitan entre las ciudades que representas en tu serie homónima?

R. Cuando ves las estampas de finales del XIX de cómo iba a ser el París o el Londres de un siglo después, te das cuenta de que son certeras en describir su momento, no el futuro. La serie Monstruos son distopías en donde imagino cómo podría ser una ciudad en cincuenta, cien años. Hay una parte de la ciudad reconocible y luego, introduzco elementos absurdos, monstruosos. Son cuadros y dibujos muy influidos por los planos que hacían los británicos Archigram en los sesenta. Creo que, si te gusta la historia y te imaginas el futuro, al final obtienes un retrato preciso del presente. Eso se puede ver con claridad en las películas de ciencia ficción de los años cincuenta, que retratan de una manera incomparable su momento.

 

 

 

Paco Díaz, Madrid 4. Cortesía del artista

 

 

 

P. En Home prendes fuego a edificios icónicos de la arquitectura moderna mientras familias observan el incendio ¿qué pretendes representar con esta catarsis?

R. Cuando de pequeño vi por primera vez Rebeca, de Hitchcock, lo pasé fatal cuando arde Manderley. Una sensación que ha vuelto cada vez que veo desaparecer algo bello, único. Admiro todos los edificios que aparecen en esta serie e imaginar cómo se queman delante de las siluetas de distintas personas tiene varias lecturas. No queda claro si son pirómanos, refugiados en busca de un lugar de acogida o si es una familia que observa cómo está desapareciendo su hogar, si ellos son los que lo han quemado o si miran perplejos su destrucción.

 

 

 

Paco Díaz, Family Farnsworth House, 2016. Cortesía del artista

 

 

 

P. Tus últimos trabajos representan paisajes desiertos, montañas heladas… ¿a qué se debe este cambio sustancial?

R. Sigo hablando de lo mismo. En este caso son paisajes que parten de fotografías de esculturas romanas. En una visita que hice al Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, observé que los pliegues de las togas de los emperadores funcionaban como maquetas de paisajes. Paisajes que podía asociar a películas de mi infancia: de vaqueros y de ciencia ficción. Vuelvo a viajar en el tiempo, al pasado, para imaginar el futuro. Aquí, como en los cementerios, está la idea de la maqueta y de cómo el tiempo hace su trabajo. En este caso, sobre el mármol, que se mella, fragmenta y adopta por partes distintas tonalidades.

 

 

 

Paco Díaz, Roma 8, 2020. Cortesía del artista

 

 

 

P. ¿Hay alguna búsqueda emocional o simbólica en la elección de tu gama cromática?

R. Cuando estudiaba Bellas Artes odiaba el color verde y en cambio, en las distintas series asociadas a los cementerios, está muy presente. A lo mejor tiene una lectura emocional. Siempre me ha gustado el negro, por ejemplo, siento debilidad por la pintura napolitana heredera de Caravaggio. En la serie de fotografías Stalker ya había empleado los fondos negros y ahora, en Roma, vuelvo a ellos.

 

 

 

Paco Díaz, Reposo 2, 2019. Cortesía del artista

 

 

 

P. ¿Qué es para ti la belleza y dónde crees que reside?

R. Para mí es lo que me conmueve y me transporta a un lugar mejor. Reside en La Piedad de Ribera de la Cartuja de San Martino de Nápoles, en un gran formato de Cy Twombly, en la biblioteca Exeter de Kahn, en Stalker de Tarkovsky o en The Quintet Series de Bill Viola.

 

 

 

Paco Díaz, Reposo 1, 2018. Cortesía del artista

 

 

 

P. ¿Sigues alguna rutina para trabajar?

R. Cuando empiezo a trabajar sobre las nueve ya me he tomado un par de cafés que a las dos de la tarde ya serán cinco o seis. Siempre trabajo con luz artificial, no me gustan los cambios que produce la natural. Siempre hay música de fondo. Puede sonar Steve Reich, Ángel Stanich, John Coltrane, Concha Piquer o Radio 3. Casi cualquier cosa. Por la mañana y a primera hora de la tarde pinto y a última hora estoy con el ordenador, editando fotos, realizando bocetos, proyectos nuevos o gestionando envíos.

 

 

 

Paco Díaz, Roma 7, 2020. Cortesía del artista

 

 

 

P. ¿A quiénes señalarías como tus principales referentes?

R. Tengo muchos: gran parte de la arquitectura que va desde los utópicos franceses de finales del XVIII hasta ahora, las escenas visionarias de John Martin, las fotografías de Bernd y Hilla Becher, el cine de ciencia ficción, Tarkovsky, Morandi, Donald Judd…

 

 

 

Paco Díaz, Migraciones, Tokio (Skytree) 2019. Cortesía del artista

 

 

 

P. ¿Recuerdas qué exposición, de todas las que has visitado, te han impactado más?

R. La Colección Sonnabend en el Reina Sofía.

 

 

 

Paco Díaz, Family Villa Savoye, 2016. Cortesía del artista

 

 

 

P. Si sólo pudieses comprar una obra de un artista coetáneo, ¿de quién sería?

R. Un cuadro con muchas figuras de Dan Witz. Y como tampoco es tan caro para todo lo que podría pedir, de propina me llevaría unos ladrillos de Oscar Abraham Pabón.

 

 

 

Paco Díaz, Casa Rudin, 2017. Cortesía del artista

 

 

 

P. ¿Cuál crees que es la mejor estrategia para combatir el machismo en el mundo del arte?

R. No lo sé, no tengo una respuesta. Cuando estaba en Bellas Artes dos tercios eran compañeras mientras que apenas había profesoras. Durante años las galerías más importantes en Madrid las han dirigido mujeres, Arco, quitando el periodo de Urroz, siempre ha tenido una mujer al frente y, sin embargo, ves que el número de mujeres artistas que exponen en galerías relevantes o el de gestoras que estén al frente de grandes museos sigue siendo bastante menor del que correspondería. Es evidente que algo falla. Supongo que el problema es que la educación sigue siendo muy mejorable y no solo en el ámbito artístico.

 

 

 

Paco Díaz, Roma 11, 2020. Cortesía del artista

 

 

 

P. ¿Cómo valoras tu relación con el mercado artístico?

R. Coqueteamos, tiro los tejos y a veces me da alegrías, pero también he recibido calabazas. No me quejo, sobre todo teniendo en cuenta el panorama que hay.

 

 

 

Paco Díaz, Le Corbusier, 2016. Cortesía del artista

 

 

 

P. ¿En qué estás trabajando ahora?

R. En la serie Roma. Estoy dando vueltas a polípticos, con varias piezas en donde se ve una porción de paisaje y, por otra parte, por encima, palas monocromas negras, un cielo que absorbe la luz y que se expande.

 

 

Puedes ver otras obras de Paco Díaz Salas en su página web y perfil de Instagram.

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Crítica de arte contemporáneo y escritora. Es autora de las novelas 'Crítica del vicio' (2016) y 'Coito Ergo Sum' (2019), ambas publicadas por La Marca Negra Ediciones.